Un día en el Eo

6 de diciembre de 2024
Alguno recordará a Alberto Parajón, Farioreo de Consmosca, con quien durante unos años, aprovechando su paso por Asturias, algunos nos juntábamos a comer en La Xagosa y luego a pescar un rato el coto de Mieres.

Yo por aquel entonces ya era más de comer que de pescar, pero el día que lo conocí no pude ir a la comida porque era junio, andaba de exámenes en la universidad o tenía clase o no sé qué ostias, pero sé que llegué cuando estaban ya con los cafés. Y después de los cafés sacó el torno y unos materiales que en España no había. Me acuerdo perfectamente de las tres moscas que ató aquel día en el torno. Una Klinkhammer, una Emergent Sparkle Pupa y una Deep Sparkle Pupa.

Todos se tiraron como locos a por las lanitas de LaFontaine, de las que yo me quedé también como 20-30 centímetros de cada color, pero yo me tiré como loco a por el material que había utilizado para el poste, que era un tipo de poliyarn que yo jamas había visto y que no he vuelto a ver nunca. Y como él lo traía en una bolsita que no correspondía, pues no hubo manera de identificarlo. Pero yo me quedé con eso porque de aquella estaba como loco con las moscas en paracaídas, sobre todo con la Adams, y aquel material para el poste me encantó. Todavía guardo un buen trozo para comparar siempre que compro algún material de ese tipo que es nuevo para mí, a ver si es el mismo. Pero no ha habido suerte y nunca he vuelto a dar con él.

Y las lanitas originales de LaFontaine, que me llevé un poco de cada color, quedaron olvidadas el resto del año en una bolsita zip, junto a una bolsa también de un material de LaFontaine que era como una especie de antron puro, translúcido, casi transparente, que no hace tanto que aprendí por fin a usar, pero eso tendría que haber sido otro artículo, que va a ser uno más de los muchos que se han quedado en el tintero.

La cosa es que esa temporada terminó y no fue hasta el siguiente otoño que me decidí a probar por fin las lanitas esas de LaFontaine. Probarlas en el torno, quiero decir, que para el río habría que esperar ya al año siguiente. Así que hice unas pocas emergentes de LaFontaine en la versión flotante y otras pocas en su versión hundida, en colores gris, marrón, teja y oliva.

Y se quedaron en la caja esperando su día de debut.

A ver, siendo sincero debo decir que yo no tenía gran esperanza en que esos engendros fuesen a funcionar con nuestras truchas. Así que pasó casi media temporada del año siguiente hasta que por fin probé una de ellas. Y me acuerdo perfectamente del día que conocí a Alberto, pero me acuerdo perfectamente también de la primera vez que utilicé una Emergent Sparkle Pupa de LaFontaine.

Fue en el Eo, en San Tirso de Abres, en un parado que hay justo aguas abajo de la pasarela que cruza hacia la piscina. Siempre pescaba ese tramo con moscas pequeñísimas o con escarabajos, y ese día no había manera de hacer subir ningún pez, así que para esos momentos en los que lo habitual no funciona, no está de más tener algún experimento raro o alguna mosca que se salga de lo normal, así que cogí una de las de color marrón y la até al terminal.

En una docena de lances me dió tres o cuatro truchas. Todas pequeñitas, sí, pero dado que llevaba un buen rato de no mover un pez y que tampoco es que ese tramo estuviese de aquella a reventar de truchas ni mucho menos, el resultado fue muchísimo mejor de lo que cabría pensar.

Desde ese día las estuve utilzando el resto de la temporada y recuerdo esa misma temporada dos días de pesca espectaculares con esas moscas. Casi siempre con la gris o la marrón. Pero las lanitas se me iban terminando así que no quedó otro remedio que hacer un pedido a una web que tenían los herederos de LaFontaine, ya que era el único sitio en el que se podía comprar el material original. Los pedidos interconintales en aquella época eran toda una aventura, también hay que decirlo, pero con suerte como tres o cuatro semanas después me llegó el paquete con dos bolsitas de antron de ese blanquecino que me había dado Alberto, y dos bolsas de cada color de la lanita famosa.

Desde el día ese en el Eo hasta el final de esa temporada había enloquecido con esa mosca. Pescaba siempre. En cualquier sitio. En cualquier momento. Hiciese el tiempo que hiciese. Así que ya para ese otoño, al empezar a preparar las moscas para el año siguiente, llené solamente con moscas de esas una caja C&F de las pequeñas, la de cuatro caras, que creo que se llamaba 1506F o algo así. Tú mira como hay que estar de trastornado para meter en una caja 288 Emergent Sparkle Pupas, en todos los colores y tamaños. 

Y siempre he usado la versión emergente, la que lleva un poco de pelo de ciervo, porque descubrí rápido que pescaba tanto flotando, como hundida, como dejándola derivar, dándole pequeños tirones por la superficie o bajo ella, dragando... Ya he dicho que funcionaba siempre. Así que a la versión hundida no le haría ni caso hasta unos cuantos años después. También sería otra sorpresa cojonuda, pero esto sí que ya va a quedar para otra ocasión.

Por Abel Cotarelo Álvarez 14 de mayo de 2024
Existen infinidad de materiales que podemos utilizar para montar las colas de nuestras moscas secas. Utilizar uno u otro no está ni bien ni mal, simplemente cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Vamos a ver los más habituales. - Pluma de León. El pardo no tiene sustituto posible, así que es un material único, si bien en nuestra tradición no hay un número excesivo de moscas en las que los cercos se hagan con pluma de gallo pardo de León. Sí, los pardones y los barones se hacen en pardo, e incluso alguna otra. Y podríamos pensar que se puede sustituir por micro Fibbet's de esos barrados o por plumas grandes de algún cuello cree, grizzly o barred Ginger, pero cualquiera que haya probado estas opciones sabe que aunque tienen un pase, no son lo mismo que un pardo flor de escoba, corzuno, tostado o aconchado. En la mayoría de nuestras moscas secas utilizamos diferentes tonos de indio que van desde el indio claro al acerado pasando por cristal, avellanado, rubión... Las principales ventajas de la pluma de gallo de León para las colas de las moscas secas es que tenemos una amplia gama de colores, variedad de calidades y la rigidez justa para que dé soporte a la mosca sin ser tan rígida como para que la haga girar o hacer cualquier cosa rara mientras lanzamos. Posibles desventajas quizás podrían ser su precio y que para poder seleccionar el material a nuestro gusto lo más conveniente sería tener que desplazarse para seleccionarlas en origen, y dependiendo de dónde estés, te puede tocar un viaje más o menos largo. Esto queda a elección de cada uno, faltaría más, pero a mi me gusta reservar para las moscas secas el último tercio de fibras de cada pluma, hacia la punta, y gastar el resto para ninfas. Y creo que no hace falta volverse loco con la cantidad, con entre seis y doce fibras dependiendo del tamaño de la mosca es más que de sobra. - Micro Fibbet's. No hay otro producto que ofrezca mejor soporte con menos cantidad de material. Ahora bien, cuando se usa un material u otro conviene ser consciente de qué es lo que se está buscando utilizando ese material. Yo he ido variando mis gustos con los años, y hay temporadas en las que uso sobre todo moscas secas con cercos en V con Micro Fibbet's y otros años en los que uso mucho más la pluma de León en una longitud más bien cortita. Si comparamos esos dos ejemplos, con los Micro Fibbet's la mosca tendrá mayor soporte en la parte de la cola y con unas pocas fibras de gallo de León más bien cortas la mosca irá un poco más hundida del culo. También hay que tener en cuenta que si haces una cola con micro Fibbet's muy poblada y algo larga, te puedes encontrar con que a los peces les cueste un poco tomar la mosca, y quedarte con la duda de si la estarán rechazando o simplemente se trata de que los micro Fibbet's están haciendo que el pez levante la mosca cuando se aproxima a ella, que la desplace o la vuelque, y en realidad no se trata de que la estén rechazando sino de que una cantidad incorrecta de material hace que les resulte difícil tomarla como es debido. Estas son las cosas que es necesario tener más o menos claro, a la vez que dependiendo del tipo de escenario quizás convenga más una cosa u otra. Por ejemplo, mis moscas para ríos de montaña son casi todas en paracaídas y con cercos de Micro Fibbet's en V. Y eso que odio las moscas en paracaídas, pero no soy imbécil, y en determinadas circunstancias es necesario tener alguna, como en el ejemplo de algunos tramos de montaña con muchos chorros y pequeños saltos de agua donde el cdc se empaparía en cuatro lances o los días de lluvia en los que pescar con cdc es una pesadilla. Y por mucho indicador en floss que pongamos a las secas en cdc, una mosca en paracaídas siempre se verá mejor. Incluso para pescar en tándem pueden ofrecer mayor soporte que modelos en cdc. - Plumas de cuellos genéticos. Cuando compras un cuello, que cuestan una pasta de cojones, conviene tratar de aprovechar todas las plumas. Y muchas veces nos encontramos con que no sabemos muy bien que hacer con las plumas más grandes. Si montas moscas para salmón estás a salvo de este problema, porque lo mismo te sirven para collares que para pelarlas y montar moscas estilo Francis. Y para los que no hagan moscas de salmón: usa las fibras de las plumas grandes para colas de secas o ninfas. Teniendo la precaución de descartar las fibras más blanditas de la mitad o el tercio inferior de la pluma, el resto puede utilizarse sin problema. En todo el mundo las usan para eso desde siempre. No todo el mundo tiene la pluma de León tan a mano como nosotros, así que lo que se ha usado siempre son las plumas grandes de los cuellos de gallo. Y esas moscas pescan sin problema, así que no seamos más papistas que el Papa y dejémonos de prejuicios que al final todo puede servir para hacer buenas moscas. - Otras fibras de pluma. Es más habitual encontrar colas con otras fibras de pluma en moscas ahogadas o ninfas, pero sí es cierto que hay por hay modelos que llevan colas de faisán dorado, bronze mallard, pato del bosque, cola de faisán... No te quiero engañar. A mi de todas esas fibras, y otras, no me gusta ninguna y no uso ninguna. Las he probado y no me ha convencido ninguna. Con una excepción. Los biota de oca o de pavo para las colas de los grandes pérlidos. Estas fibras para ese uso sí que tienen un pase. - Pelos de cérvidos. Esta es otra opción que personalmente no me convence en absoluto. Me da igual de qué tipo de cérvido estemos hablando, ya que lo que voy a decir podemos hacerlo extensivo a todos ellos: si pones dos o tres pelos para abrirlos en V quedan muy bonitos pero rompen demasiado fácil y no ofrecen demasiado soporte, y si pones un mechón queda muy antinatural, nada que ver con las gráciles colas de una efémera. Hay algún tipo de pelo que es un poco más resistente, como el Moose, pero tampoco creo que merezca demasiado la pena a no ser que quieras montar una danica o una vulgata o un Epeorus o alguna cosa de esas grandes con colas muy largas. En este caso el Moose sí que sería una de las mejores opciones.
Por Abel Cotarelo Álvarez 23 de abril de 2024
A mi siempre me enseñaron dos cosas que he considerado básicas: 1- Para las moscas secas el anzuelo ha de ser lo más fino y ligero que sea posible. 2- El grosor del terminal ha de ir en consonancia con el tamaño de la mosca. Del punto 1 por el momento nos olvidamos. Pero respecto al punto 2 no sé muy bien por qué, me he encontrado en los últimos años con unos cuantos que dicen que pescan con el 0/18 de terminal como norma habitual. Alguno incluso dice que con el 0/20. No sé si es que siguen usando el Nacrita de Tortue o algo así, pero con el desarrollo que han tenido los hilos en los últimos 25 años, que sin duda es lo que más ha avanzado en el mundo de la pesca, no tiene ningún sentido usar esos grosores para las truchas que tenemos aquí. Vamos, no hace falta darle muchas vueltas. En Youtube mismo hay vídeos de gente sacando en un par de minutos o menos truchas por encima de los 50 cm. de algún río catalán, del Tormes o del Miño con hilos "normales". Sería absurdo pescar con un pardón en el 12 con un 0.08. Igual de absurdo es pescar con una efemerita en el 20 con un hilo del 0.18. Aparte que si seguimos la recomendación del punto 1, y usamos un Tiemco 103, 900 o 902 BL, o un Varivas 2200 o 2120, meter por la anilla de esos anzuelos un hilo del 0.18 o del 0.20 lleva un ratito. De que el nudo luego quede casi del mismo tamaño de la mosca ni hablemos. El caso es que lo que me pregunto siempre es qué truchas pescan. Donde yo acostumbro a pescar son muy exigentes con el grosor del hilo. Quiero decir, ya entras al río con un 0.10 para no tener que andar modificando el bajo, porque te lo van a acabar exigiendo si quieres engañar cualquier pez medio decente. No se trata solamente de que muchas veces se espanten solo con que poses el hilo cerca, que se espantan, sino que la utilización de hilos finos es otro mundo en lo que se refiere a la deriva de la mosca respecto al uso de hilos mucho más gruesos. En todo caso, aparte de alguno de esos sitios con peces exigentes con el hilo, mi grosor estándar para comenzar a pescar en cualquier tipo de escenario es el 0.117. Jamás he tenido problema alguno para sacar algún pez con el hilo que utilizo en ese grosor, ni tampoco problemas de rizado con las moscas que utilizo, así que no comprendo muy bien a qué obedece el hecho de que algunos de empeñen en pescar con hilos que me parecen más indicados para el barbo que para el 99% de las truchas que tenemos por aquí. Y al hilo de esto me gustaría añadir otra reflexión que creo que ya he hecho alguna vez con anterioridad. Y vamos a ser realistas: la gran mayoría de truchas que se pescan en los ríos españoles están por debajo de los 30 centímetros. No hace falta un 0/18 para la mayoría de las truchas que pescamos. Y lo digo porque muchos de los que usan hilos gruesos te lo justifican diciendo algo así: "es que si en algún momento me entra una grande quiero ir muy seguro". No me jodas. Un 0/18 lo tengo metido en el carrete para pescar con la caña de buldo y salen todos los peces a remolque. Incluso las de 40 y 50. Aunque sea verano y para la cuerda y los ramales hasta usado el 0/16. Es que seguramente me equivoque, pero yo esto lo veo igual que si alguien me dice: "mira, yo uso siempre una caña de 9' línea 6 por si me entra una trucha grande, ir sobre seguro". Claro que sí, y mientras no te entre ninguna de más de 50 centímetros, todas las demás las sacas volando por el aire. A mí me gusta que el pez tenga alguna oportunidad de ganar la pelea. Pero, ojo, que no me gusta perder moscas porque sí. Porque igual de ridículo me parece pescar siempre con el 0/18 que hacerlo con el 0/08. Cada hilo tiene su situación. Si estás en el Sil o en el Miño lanzando a peces de dos kilos, poner el 0/09 te va a ir cojonudamente para perder una mosca cada vez que te suba un pez. Ahora bien, con los hilos de que hay hoy en día se pueden sacar esos peces con el 0/148 sin demasiado problema. Y alguna siempre te va a encontrar una piedra o un palo o siempre vas a tener un nudo que no has hecho bien o un nudo de viento que no habías detectado o el terminal rozado de un lance anterior o lo que sea. Y cuando la situación requiera de mucha discreción, derivas largas y naturales, no queda otra que irse a un hilo fino, porque nunca va a derivar igual una mosca atada a un 0/18 que atada a un 0/10.